91 128 90 11

Conoce más acerca de Francisco José Martínez

 

  • ¿Cuándo supiste que querías saber idiomas y trabajar en torno a ellos?

Mi primer contacto con un idioma extranjero fue en el colegio. Entonces, todos estudiábamos francés. Las clases eran aburridas, el profesor no tenía buena pronunciación y usaba el método estructuralista. Recuerdo que aprendía de memoria para aprobar los exámenes. Al final tuve que buscar una profesora de francés para que me ayudara.

Mi paso por secundaria fue diferente, allí aprendí inglés gracias a una profesora de inglés que me ayudó a sentar las bases. Solía sacar buenas notas. Después, para aprender más inglés, hice los cursos de la Escuela Oficial de Idiomas de Murcia. Allí me motivé para viajar al Reino Unido un par de veces, experiencia que recuerdo con mucho cariño.

Llegó el momento de ir a la universidad. Me licencié en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia. Gracias a mi paso por las aulas, descubrí la literatura anglosajona y su influencia mundial. Y también disfruté de una beca Erasmus en la Universidad de Aarhus (Dinamarca), nueve meses viviendo en el país de los vikingos. Esa experiencia me enseñó qué significa integrarse en una sociedad con otra cultura y un idioma que no es fácil de aprender solo.

El momento más significativo en mi vida fue cuando tuve que decidir qué hacer. En aquel tiempo, no me apetecía prepararme para las oposiciones a secundaria, como hacían mis compañeros de facultad, ni tampoco deseaba hacer el máster para profesores de secundaria. Por consiguiente, busqué información sobre otras salidas laborales. Me di cuenta de que enseñar español era una buena opción.

Eso me obligó a cursar un máster universitario sobre la enseñanza del español e inglés como L2/LE en la Universidad de Alicante. Fue duro, pero mereció la pena. Ante mí, se abrió un mundo de posibilidades y la oportunidad de ser un facilitador de mi lengua y mi cultura.

A fecha de hoy, continúo reciclando mis destrezas docentes gracias al Programa de Desarrollo de Profesores de Español (PDP ELE, editorial Edinumen).

  • ¿Cómo fue tu camino hacia conseguir hablar inglés?

Cuando yo empecé, todavía no existía Internet. Recuerdo que, en los cursos iniciales de la escuela de idiomas, solía usar unos casetes de pronunciación hasta la extenuación. Me preocupaba mi acento tan marcadamente murciano y las situaciones de confusión que se podrían producir si no cuidaba mi manera de hablar inglés. En una ocasión, tuve que hacer una exposición oral para mis compañeros sobre el Distrito de los Lagos (UK). Estaba tan nervioso que, lejos de hacerme entender, mi dificultad para pensar en inglés y la inevitable traducción mental del español al inglés, el resultado final fue un desastre.

Suele ocurrir que nos volvemos expertos en gramática y vocabulario inglés, pero no cuidamos otras destrezas como la comprensión auditiva y la expresión oral. Yo tuve que esforzarme no sólo en clase, sino trabajando duro en casa, mediante magazines (“Speak up!”), lecturas graduadas con audio o tomando café con otros compañeros y hablar todo el inglés que me fuera posible.

Nadie sabe cuál es su nivel real de inglés hasta que va a un país donde se hable la lengua de Shakespeare e intenta buscarse la vida en un ambiente de inmersión lingüística absoluta. Viví situaciones muy cómicas en ese contexto. Además, me di cuenta de que no existe un idioma “estándar” o “neutro”, sino variedades del mismo.

Puedo decir que he tenido etapas de altibajos con el inglés: épocas de prolija productividad y épocas de inactividad, con la consabida pérdida de destrezas. En pocas palabras, aprender un idioma, como el inglés, es como montar en una montaña rusa.

Mi próximo objetivo: alcanzar el nivel C1 de inglés y hablar como un nativo, por razones laborales y personales.

  • ¿Cómo tomaste la decisión de embarcarte en este proyecto junto a Sylvia?

Recientemente, mi proyecto de podcasting me brindó la oportunidad de conocer a Sylvia y a su proyecto, Sylex. Yo tenía un montón de ideas esperando materializarse, incluso un proyecto propio emprendedor. Así que, de esta amistad y alianza, nació mi implicación con Sylex.

  • Finalmente, ¿cuales son tus objetivos particulares y que deseas aportar a Sylex?

Me gustaría integrar en Sylex entornos de aprendizaje basados en el concepto elearning, una apuesta formativa online que cada vez gana muchos más adeptos y es el futuro de la enseñanza de idiomas. De hecho, las nuevas tendencias se dirigen hacia un modelo de aprendizaje a medida, acorde con las necesidades del usuario y donde el cliente es el eje de toda la actuación formativa. En este sentido, hay que agradecer las últimas aportaciones de las investigaciones que se han hecho en el campo de la Neuro-educación y del Aprendizaje Cognitivo. Atrás quedaron las clases magistrales en las que el profesor adquiría un rol activo y los estudiantes actuaban con un rol pasivo. O viajar a otro país para hacer un curso de tres semanas de estancia. Eso son imágenes que ya pertenecen al pasado. El futuro formativo está en Internet.

Sin lugar a duda, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la enseñanza de segundas lenguas, además de la aparición de nuevas metodologías didácticas en entornos e-learning, suponen un plus de innovación, calidad de servicio y un medio que derriba cualquier frontera física o impedimento horario.

Muchas empresas que necesitan dotar de formación a sus trabajadores ya confían en los avances tecnológicos de las aulas virtuales gestionadas por profesionales de distintas áreas del conocimiento. Esto es un hecho.

Por lo tanto, todo lo que guarde relación con el e-learning, el marketing digital y la enseñanza/aprendizaje online marcará la diferencia entre la era analógica y la era digital para los emprendedores. Sólo sobrevivirán los alfabetizados digitalmente.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Más información aquí.